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DECLARACIÓN PÚBLICA GEOGRAFÍA – UNIVERSIDAD DE PLAYA ANCHA

En la región de Valparaíso a 26 días del mes de octubre de 2019
Los estudiantes de la carrera de Geografía y los académicos del Departamento de Ciencias Geográficas de la Universidad de Playa Ancha, pertenecientes a una Universidad pública y democrática, con un rol social activo, manifiestan su rechazo al estado de emergencia implantado por el gobierno de Chile, como respuesta a las legítimas demandas sociales generadas por el modelo económico que nos rige y adhiere al igual que la mayoría de la sociedad a las protestas que incitan a poner fin a las brutales inequidades sociales.
De igual manera rechazamos la forma violenta en que el estado no sólo ha conducido esta protesta social, sino también como ha conducido políticamente el devenir de los ciudadanos durante décadas, para mantener un modelo económico que ha generado un deterioro permanente de la calidad del empleo, la salud, vivienda y la educación pública.
Por lo tanto llamamos a las autoridades gubernamentales a mantener un canal democrático de dialogo social y político como herramienta real de cambio a las condiciones que nos rigen en la actualidad, aprovechar esta oportunidad para pensar una nueva estructura social, política y económica que dé respuestas coherentes a la realidad de las personas en nuestro país.
Como académicos y estudiantes, nos sentimos responsables de contribuir a las soluciones técnicas de este indeseado conflicto, el cual nadie en este país puede decir que no fue avisado.
Ofrecemos trabajar para que los procesos sociales, ambientales y territoriales sean parte de una agenda de medidas pensadas para y con la participación de las comunidades en el más inmediato de los plazos. Hemos estado, estamos y seguiremos estando disponibles ya que tenemos como compromiso y sello institucional, el contribuir desde nuestro quehacer académico, para generar propuesta que aporten a la pronta solución de las problemáticas que hoy demanda nuestra sociedad.
En los tiempos que estamos viviendo, es cierto que la cordura nos debe hacer reflexionar, no obstante los tiempos para eso ya han sido suficientes. Las investigaciones en torno a los usos del espacio, las discusiones teóricas acerca de cómo se planifican y se construyen las territorios, ya han contribuido lo suficiente para establecer los diagnósticos. Llego el momento de actuar, de bajar la generación del conocimiento y las cátedras a la ciudadanía, esa ciudadanía informada, empoderada y agotada de ser pisoteada por las injusticias.
Es ahora cuando debemos establecer fórmulas para definir cuánto podemos aportar a ser parte de las soluciones ante el conflicto que hoy pone al país en jaque. Reiteradamente nos autodefinimos como gestores del territorio, o como expertos planificadores e incluso como estrategas de políticas públicas, esas competencias que nos caracterizan son las que deben primar en las agendas técnicas puesto que es la hora de actuar.
Quienes formamos parte de la escuela de Geografía de la Universidad de Playa Ancha, sus académicos, sus profesionales, sus directivos, sus alumnas y alumnos, sus egresadas y egresados, tenemos las convicciones que los entes técnicos seremos considerados y escuchados.
Aportaremos la energía y el trabajo necesario suficiente para ponerlos al servicio de la comunidad. Nosotros al igual que a la sociedad civil nos cansamos de las trabas administrativas, nos cansamos de la permanente falta de presupuestos para temas prioritarios, nos cansamos de las decisiones políticas sobre las decisiones técnicas y nos cansamos de un interminable listado de situaciones que repercuten en nuestros compatriotas, en nuestros adultos mayores, en nuestros jóvenes y por sobretodo en nuestras familias. Nadie merece pasar humillaciones o acceder a pensiones o subsidios indignos. Nadie merece un sobreendeudamiento por el hecho de venir de hogares modestos y aspirar a pasar a una clase media, cuya único estatus importante finalmente se transforma en vivir asfixiados.
Tenemos el privilegio de vivir en un país con un territorio abundante de recursos, pero con un desbalance gigante en la repartición que esos mismos recursos generan, mientras se siga con un modelo desgastado, donde nuestras autoridades se mantengan tercas y obtusas y no quieran ceder en cuestiones fundamentales para las grandes temáticas territoriales, mientras las decisiones y presupuestos no se descentralizan y mientras los beneficios no lleguen a nuestra población, seguiremos en una profunda crisis social. Necesitamos nuevos y renovados liderazgos, surgidos desde las organizaciones sociales, no desde la clase política ni menos desde la clase militar.
Como comunidad de Geografía estamos conscientes y por ello comprometidos para estar atentos al desenlace de esta crisis social, Chile Despertó. Pero para ser consecuentes con este movimiento y que esta conciencia y este compromiso que hoy nos mueve y nos mantiene alertas, hacemos un llamado para que los estudios técnicos, los proyectos y las investigaciones que desarrollamos sean consideradas y sean material de consulta en las tomas de decisiones. Nosotros aportamos en temas tan diversos como el ordenamiento del territorio y el borde costero, la protección de humedales y la conservación de la naturaleza, la planificación de las ciudades, los riesgos naturales, los conflictos socioambientales, las comunidades rurales y el desarrollo local, el patrimonio y la puesta en valor de sus recursos, la escasez hídrica y el manejo de cuencas, los incendios forestales y un amplio ámbito de otras materias. Pedimos ser escuchados cuando se haga el llamado a nuevas y renovadas mesas de trabajo.
Consideramos que el cierre de nuestro espacio de convivencia atenta justamente a la posibilidad de establecer el debate necesario para el desarrollo de ideas de soluciones desde la geografía a problemas territoriales locales y regionales que también son parte de las demandas sociales (escasez hídrica, zonas de sacrificio, modelo extractivista) por lo que emplazamos a la autoridad universitaria a abrir las puertas de nuestra casa de estudio.
Es tiempo de actuar. No con represión. No con despliegue de fuerzas bélicas. Necesitamos unirnos y mediante esta declaración queremos dar un primer paso.

Finalmente nuestro llamado es al consenso y al desarrollo de un lenguaje prudente, respetuoso y responsable, ya que como en toda comunidad hay distintas visiones y opiniones sobre los acontecimientos en desarrollo, por lo cual la prudencia es esencial para respetarnos como iguales y no caer en conductas que provoquen daños a la convivencia.

Estudiantes de la carrera de Geografía y académicos del Departamento de Ciencias Geográficas
Universidad de Playa Ancha